Este método se acerca más a lo que podríamos determinar campañas de banners (o publicidad) que al rankeo de los motores de búsqueda. Es por esto que se considera al PPC como la manera de “pautar” en el Internet.
Básicamente se compra un espacio en los buscadores más importantes y de a cuerdo al criterio de búsqueda su link aparece al inicio de las listas sin importar su real posición en los buscadores. La forma de contratar el servicio es pagar una tarifa cada vez que un navegante hace clic en su link o por cada vez que un navegante despliega la lista donde se encuentra su vínculo.
Además se puede pagar a un directorio para tomar en cuenta un sitio y analizarlo en poco tiempo (lo que no garantiza la indexación), se puede pagar también por el registro en los buscadores.